El mercado de Tlatelolco según Hernán Cortés

Las cartas que Hernán Cortés envió desde el continente americano al Rey Carlos I de España son una fuente de información para conocer mejor la sociedad, las costumbres y detalles que sólo quien vivió en aquella época puede narrar.

A continuación se presenta una carta en la que se detalla especialmente el mercado de Tlatelolco.
Esta gran ciudad de Temixtitan está fundada en esta laguna salada y desde la Tierra- Firme hasta el cuerpo de la dicha ciudad, [...], hay dos leguas. [...]. Tiene otra plaza tan grande como dos veces la ciudad de Salamanca, toda cercada de portales alrededor, donde hay cotidianamente arriba de sesenta mil almas comprando y vendiendo; donde hay todo género de mercadurías que en todas las tierras se hallan, así de mantenimientos como de vituallas, joyas de oro y plata, de plomo, de latón, de cobre, de estaño, de piedra, de hueso, de conchas, de cara colés y de plumas; véndese tal piedra labrada y por labrar, adobes, ladrillos, madera labrada y por labrar de diversas maneras. Hay cal!e de caza donde venden todos los linajes de aves que hay en la tierra, así como gallinas, perdices, codornices, [.1’ tórtolas, palomas, [...], águilas, halcones, gavilanes, y de algunas aves destas de rapiña venden los cueros con su pluma y cabezas y pico y uñas. Venden conejos, liebres, venados y perros pequeños, que crían para comer, castrados. Hay calles de herbolarios, donde hay todas las raíces y yerbas medicinales que en la tierra se hallan. Hay casas como de boticarios, donde se venden las medicinas hechas, así potables como ungüentos y emplastos. Hay casas corno de barberos, donde lavan y rapan las cabezas. Hay casas donde dan de comer y beber por precio. Hay hombres como los que llaman en Castilla ganapanes, para traer cargas. Hay mucha leña, carbón, braseros de barro y esteras de muchas maneras para camas, y otras más delgadas para asiento y para esterar salas y cámaras. Hay todas las maneras de verduras que se hallan, especialmente cebollas, puerros, ajos, mastuerzos, berros, borrajas, acederas y cardos [...]. Hay frutas de muchas maneras, en que hay ciruelas y cerezas que son semejantes a las de España. Venden miel de abejas y cera y miel de cañas de maíz que son tan melosas y dulces corno las de azúcar, y miel de unas plantas que llaman [...] maguey, que es muy mejor que arrope; y destas plantas hacen azúcar y vino, que asimismo venden. Hay a vender muchas maneras de hilado de algodón de todos los colores, en sus madejitas, que parece propiamente [sedas] de Granada [...]. Venden colores para pintores cuantos se pueden hallar en España y de tan excelentes matices cuanto pueden ser. Venden cueros de venado con pelo y sin él, teñidos, blancos y de diversos colores. [...], venden vasijas de tinajas grandes y pequeñas, jarros, ollas, ladrillos y otras infinitas maneras de vasijas, todas de singular barro, todas o las más vidriadas y pintadas. Venden maíz, en grano y en pan, lo cual hace mucha ventaja, así en el grano como en el sabor, a todo lo de las otras islas y Tierra-Firme. Venden pasteles de aves y empanadas de pescado. Venden mucho pescado fresco y salado, crudo y guisado. Venden huevos de gallinas y de ánsares y de todas las otras aves que he dicho en gran cantidad, venden tortillas de huevos hechas. Finalmente, que en los dichos mercados se venden todas cuantas cosas se hallan en toda la tierra [..], son tantas y de tantas calidades que E...] aun por no saber poner los nombres, no las expreso. Cada género de mercaduría se vende en su calle, sin que entremetan otra mercaduría ninguna, y en esto tienen mucha orden. Todo lo venden por cuenta y medida, excepto que hasta ahora no se ha visto vender cosa alguna por peso. Hay en esta gran plaza una muy buena casa, como de audiencia, donde están siempre sentados diez o doce personas que son jueces y libran todos los casos y cosas que en el dicho mercado acaecen, y mandan castigar los delincuentes. Hay en la dicha plaza otras personas que andan continuo entre la gente mirando lo que venden y las medidas con que miden lo que venden, y se ha visto quebrar alguna que estaba falsa.
Hernán Cortés. Segunda carta de relación de Segura de la Frontera a 8 de octubre de 1520.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

esto esta excelente sirvió para mi tarea y sace un 10 tenquius

Historia del Mundo Web dijo...

Gracias. Me alegro que hayas obtenido un 10 ;)

Anónimo dijo...

Me encanta este tema,estoy trabajando el concepto de mercado publico municipal en Tuxtla Gtz, Chiapas, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, principalmente todo la esencia de ella, comenzando por el sincretismo indígena; y terminando con la estructura base fundamental del mercado como base de relación y continua comunicación y no como un lucro; solo que se me esta dificultando encontrar la información suficiente y necesaria; es decir, si en algo puedo ayudar no dude en hacerlo llegar, de la misma manera y mutuamente espero sea de los dos.
Saludos de Chiapas.

Anónimo dijo...

esta padre saber sobre el mercado de antes

Anónimo dijo...

jeje pero hoy lo voy a desir

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