Revolución de Ayutla

Se conoce como Revolución de Ayutla al movimiento insurgente que se originó en el departamento de Guerrero en el año de 1854. El motivo de esta revolución fue el descontento con el gobierno de Antonio López de Santa Anna que dirigía los destinos de la nación bajo el título de Su Alteza Serenísima una vez abolida la constitución de 1824.
Santa Anna es un personaje muy polémico dentro de la historia de México. En su historial se puede hallar actuaciones heroicas, actuaciones propias de un villano y una gran cantidad de cambio de bando político.
De su gobierno se destaca la gran corrupción con que se desarrolló. No existía ningún control ni atisbo de claridad en el manejo de los fondos, las garantías individuales eran inexistentes y la oposición era férreamente aplastada.
Santa Anna no solo era repudiado por el pueblo sino también por la burguesía liberal. Durante su gobierno, la orientación conservadora favoreció a determinados grupos de la aristocracia mexicana. La Iglesia se vio muy favorecida con un incremento enorme en todo tipo de posesiones además su opinión era tenida en cuenta a la hora de impulsar una nueva política.
Liberales como Melchor Ocampo (quien fuera gobernador de Michoacán), Benito Juárez (ex gobernador de Oaxaca), Ponciano Arriaga y otros se exiliaron en Estados Unidos. Desde allí se dieron cuenta que la única forma de que México progrese era derrocando a Santa Anna para instalar un gobierno de corte liberal. 

Plan de Ayutla

El día 1 de marzo de 1854 se estableció el Plan de Ayutla (Ayutla, Guerrero). Al frente de este movimiento se encontraba Juan Álvarez, Florencio Villareal (insurgente de la Independencia) e Ignacio Comonfort (coronel).
Este documento establecía que era necesario formar un gran frente nacional para terminar con el gobierno de Santa Anna. Álvarez y Comonfort lideraron una tropa compuesta de campesinos. Otros liberales como por ejemplo, Benito Juárez y Melchor Ocampo, que se habían exiliado en Estados Unidos se unieron al movimiento pero no prestaron ayuda militar sino que se dedicaron a definir las cuestiones políticas.
En el Plan de Ayutla estaba previsto que una vez que se destituyese a Santa Anna se nombraría de forma interina a un presidente de tendencia liberal y se convocaría a un Congreso Constituyente para que redactase una nueva constitución.
Con estas declaraciones, el movimiento tuvo eco en diversos estados de México. Al poco tiempo, se desencadenó una guerra civil. 

juan alvarez plan de ayutla
Juan Álvarez


La guerra

Cuando Santa Anna se percató de los levantamientos de Guerrero intentó acabar con ellos de manera inmediata. Para ello, ordenó que se ejecutase a toda a aquella persona que poseyese un ejemplar del Plan de Ayutla y que no lo quiera entregar a las tropas del gobierno. Paralelamente, impuso la leva (enrolamiento forzado al ejército) e incrementó el presupuesto del gobierno central marcadamente. Dado que México se hallaba en una situación financiera caótica recurrió a los impuestos y al restablecimiento de las aduanas interiores (alcabalas).
Santa Anna se dirigió a Acapulco, que era el centro de la revolución, con una fuerza de seis mil hombres. A pesar que el ejército insurgente apenas contaba con 500 hombres que estaban refugiados en la fortaleza de San Diego logró ocasionar muchas bajas al ejército de Santa Anna. Éste al ver que contaba con pocos efectivos, debido a que muchos desertaron, otros tantos habían sido afectados por enfermedades tropicales y otros simplemente murieron en el combate, decidió levantar el sitio y retornar a México. En el camino de vuelta, destruyó y arrasó a todas a aquellas poblaciones que habían prestado apoyo al plan de Ayutla.
Con este primer éxito, el Plan de Ayutla se propagó rápidamente por México. Otro estado en sumarse a la revolución fue Michoacán le siguió, Tamaulipas, Jalisco, Guanajuato.
Para frenar la revolución, Santa Anna utilizó el terrorismo de Estado. Dispuso que toda población que apoyase al plan de Ayutla sería exterminada, decretó la ocupación de las propiedades de los rebeldes, los civiles que poseyeran armamentos serían condenados a muerte y el destierro fue cada vez más habitual. 

Bando publicado por Santa Anna el 29 de julio de 1854
«Toda aquella persona á quien se probare que ha divulgado noticias falsas ó alarmantes, sea cual fuere la clase á que pertenezca, será reducida á prisión, considerada como conspiradora, y por esto juzgada con arreglo á la ley de 1° de Agosto de 1853. El que se ocupare censurar los actos del Supremo Gobierno ó los de alguna de las demás autoridades de la nación, será reducido á prisión, y juzgado y sentenciado como faccioso. Incurrirá en la pena de doscientos pesos de multa, ó en la de dos meses de prisión, todo aquel que no denunciare á los que se ocupan en suponer descalabros que sufren las tropas de gobierno, ó en aplaudir ó ensalzar la revolución».

Además del terror Santa Anna recurrió a la demagogia para ganar el apoyo del pueblo. Para ello, se apoyó desde el gobierno la celebración de fiestas patrióticas y religiosas. También se convocó a un concurso para elegir el himno nacional. El día 11 de septiembre de 1854 se eligió la poesía de Francisco González Bocanegra. Una de las estrofas de esta aludía a Santa Anna como héroe nacional. Tiempo más tarde, esta fue suprimida del himno.
En junio de 1854, Comonfort viajó a Estados Unidos para solicitar recursos para el movimiento revolucionario y una vez que consiguió los fondos se dirigió a Michoacán.
En esta época Santa Anna, convocó un plebiscito para que los ciudadanos expresen si deseaban que el continuase en el poder o si preferían a otro gobernante. Todo aquel que prefirió que Santa Anna dimitiera fue apresado.
Con la revolución triunfando en estados claves de México la aristocracia mexicana dejó de prestar dinero al gobierno. Los conservadores veían a Santa Anna como un inepto que no podía conducir el país y comenzaron a realizar las gestiones necesarias para establecer el Segundo Imperio Mexicano.
A mediados de 1855, Benito Juárez, instigado por Comonfort, se dirigió a Acapulco para formar parte del cuartel general de la revolución. El grupo de Ocampo, entraría en acción apenas unos meses más tarde.
Ante la situación general, Santa Anna abandonó México el día 9 de agosto de 1855. Apenas abandonó la capital una multitud de personas se dirigieron a donde estaba enterrada la pierna amputada a Santa Anna, la desenterraron y la arrastraron por las calles de la ciudad. Luego destrozaron la estatua del dictador que estaba en la plaza de El Volador.

Gobiernos interinos

Una vez que Santa Anna dejó el poder, los conservadores nombraron una junta de Representantes y establecieron a Martín Carrera como presidente interino pero este sólo permaneció en el cargo 28 días dado que la columna liberal avanzaba hacia la ciudad. El 1 de octubre, los liberales establecen una nueva Junta de Representantes y esta designa a Juan Álvarez como presidente interino.
Con Álvarez se inicia una nueva generación de presidencias liberales entre los que se destacan: Benito Juárez, Melchor Ocampo, Ignacio Ramírez, Miguel Lerdo de Tejada y Guillermo Prieto.

Principales medidas tomadas por los gobiernos liberales

Ley Juárez (Benito Juárez) de 1855, suprimió los privilegios del ejército y de la iglesia. Todos los ciudadanos fueron declarados iguales ante la ley.
La Ley Lerdo de 1856, las corporaciones eclesiásticas y civiles debieron vender los bienes inmuebles a quienes los arrendaban
La ley Iglesias de 1857, reguló el cobro de derechos parroquiales.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto está muy bueno

Anónimo dijo...

Muy buen artículo.

BRENDA JOCELYN GUZMAN GUTIERREZ dijo...

Excelente, muy claro !

Anónimo dijo...

Muy buen articulo, muy clara y precisa la información justo lo que necesitaba

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